Uno de los más importantes puntos clave del aluminio es su relación peso/resistencia mecánica, además de su excepcional duración.
Gracias a estas características, el aluminio se utiliza cada vez más en todos los sectores del transporte.
La introducción de los perfiles de aluminio en el sector de la automoción (coches y vehículos comerciales) y en los transportes navales, por ferrocarril y aéreos, se ve favorecida por la necesidad cada vez más urgente de reducir los consumos y transportar pesos crecientes.
En particular, en el transporte por ferrocarril se utilizan los extrusionados en los vagones también en función de una relación beneficiosa entre costes y ligereza.